RESEÑA HISTÓRICA
Situada en el cordón serrano de La Tinta entre las estribaciones más antiguas del mundo (2.000 millones de años) perteneciente al Sistema de Tandilia.
Tierra de los poderosos Caciques Calfucura, Calfiao y Cañuante cuya presencia atestigua el histórico Corral de Piedra existente en el lugar. Cerca de el se encuentra el casco original asentado sobre la ladera del Cerro de los Angelitos a 320 mts de altura.
Consta de una planta baja, construida con bloques de piedra del lugar en el siglo XIX, y una alta, finalizada en el año 1903.
nos rodea una forestación construida por 100 variedades de árboles y plantas, atravesada por senderos que se extienden por el resto de la propiedad, con desniveles y curvas, que lo hacen especialmente apropiado para todo tipo de actividades, a piel en bicicleta, moto o a caballo.
En su recorrida se pueden apreciar mezcladas, la flora y la fauna autóctona del lugar con las modernas técnicas agrícolas-ganaderas que se aplican en el establecimiento y a su regreso, disfrutar de una muy buena comida o un té elaborado exclusivamente con productos caseros.
Las 1.000 hectáreas que componen este comprendimiento agroturistico. ,lo protege una imagen de la Virgen del Rosario de San Nicolás que se encuentra a 430 mtrs de altura y al que se llega después de un fácil y reconfortante escalamiento que además, posibilita disfrutar de un paisaje serrano excepcional.
En 1946 la familia recibe esta fracción y comienza una importante forestación de árboles de mas de cien variadas especies que configuran el parque del establecimiento.
La región, y con el fin de aprovechar los especiales paisajes y su interés Geológico, Arqueológico y Faunistico que caracterizan a siempreverde se ha incorporado el Agroturismo que se desarrolla en pintorescos senderos diagramados entre las sierras del que disfrutan visitantes nacionales y extranjeros como así también delegaciones de estudiantes con fines recreativos y educativos
siempreverde : un lugar para encontrarse con la historia, disfrutar de la naturaleza, gozar de la armonía del campo y sentir el placer de un maravilloso y activo descanso.